jueves, abril 13, 2006

Mis Miedos

Cuando uno es niño/a, a veces hay cosas que producen miedo, que uno cuando es grande dice: "esa tontería me asustaba?", y si.. se ve que si.
Soy la segunda de 4 hermanas, dicen que ser el mayor en la familia, suele ser una gran responsabilidad, pero también sostengo que los hijos mayores son los hijos esperados con mayores ansias, no digo con esto que mis papás no me esperaran al nacer, pero seguro que ya para cuando nací la familia ya no estaba tan espectante como para el primer hijo, en este caso hija, la primer nieta (por el lado paterno), la primer sobrina y etc etc.
Y nací, dicen que flaca y bien feita, bueno a decir verdad nunca me dijeron que nací fea, pero estoy segura que sí, porque dicen que era piel y hueso, larga y con ojos grandes, la mayoría de los bebés no nacen muy bonitos que digamos, así que con esas descripciones, yo me imagino que habré nacido fea, mis hermanas por gastarme, dicen que hasta nací con dientes, bueno eso porque ellas saben que no era un bebé típico, nacía yo.. nada común y corriente verdad? jajaja, bueno al menos debo decirlo yo jajaja.
En la actualidad, no es la altura la que me caracterice, pero cuando era niña, era alta para mi edad, y por lo tanto, todos creían que Ely yo éramos gemelas, (Ely es mi hermana mayor) además que mi madre nos vestía casi iguales, y así me convertí en la sombra de Ely, el hecho de parecer grande, pero no ser la mayor me dio ciertas libertades de las que Ely no gozaba, mi hermana por ser mayor debía cuidar de mi, y de mis otras hermanas, yo por ser inquieta y traviesa no debía cuidar a nadie; así que solo jugaba con ellas.
Cuando tenía 3 años más o menos, creo que surgió mi gusto por escalar, en principio escalar los muebles de mi tía, una tía que vivía acá en San Isidro, y tenía unos muebles lindos, con adornos de vidriería, y toda artesanía diminuta que uno cuando es niño desea tener, y claro, no eran cosas baratas, ni juguetes para jugar y por mis intentos de estar prendida subiendo el mueble y colgada de las puertas del muestrario.. pues hicieron que a mi mamá le dijeran, tu hija es demasiado inquieta, onda que debía vigilarme. Creo que mi mamá, en todos lados escuchaba esas palabras, y no era que eran injustificadas, simplemente es que de verdad yo era muy inquieta, todo el mundo decía que las hijas mujeres eran tranquilas, mi hermana mayor lo era, pero yo no, y no era que hacía travesuras de nena, sino de varones; tenía amigos varones y eso no ayudaba mucho al buen comportamiento; tanto que recuerdo que entre las cosas que hacíamos para divertirnos era pinchar los neumáticos de los autos, además de lo acostumbrado y que todo el mundo alguna vez habrá jugdo al "ring, raje" osea tocar el timbre de alguna casa y salir corriendo, un par de veces hasta jugué a colgarme de los autos cuando iban pasando despacio por la calle e ir colgada atrás, hacer eso nunca me vió mi mamá, que de haberme visto, me hubiera dado un par de palizas y luego el castigo, de no poder salir a jugar.. ahora lo recuerdo y me digo a mi misma, era una mocosa de tan solo 5 a 6 años, aunque sé que parecía de 7 u 8, pero hacía semejantes travesuras.
Una vez, pero ya para esto era más grande, me metí en un tanque cisterna, esos que dicen Peligro inflamable y transportan gasolina y esas cosas, eran travesuras como para dejarme encerrada en casa y no dejarme salir, porque no era que sola iba y me metía ahí sino que arrastraba conmigo a Faty, la hermana que me sigue, aunque esta vez ella no se metió al tanque cisterna como yo, pero si estaba en ese lugar en que estaba prohíbido entrar que era un canchón, un depósito de restos de minerales, como cobre, plomo, bismuto y otros minerales más y hasta asbesto había ahí, que hoy que soy grande sé cuán contaminante y peligroso es estar en contacto con eso, con razón a ese lugar estaba prohíbido el ingreso, además tenían un vigilador que no dejaba entrar a nadie, pero con mis amigos, cuando véíamos que el hombre estaba en el fondo o salía a comprar, ingresábamos allí y fue entonces en que un día ya adentro en ese lugar encontramos el tanque cisterna y subimos con mi amiga a jugar con una pelota ahí arriba del tanque, los varones estaban abajo diciendo que bajáramos de ahí y nosotras nos pusimos a jugar ahí arriba del tanque, y mientras hacíamos picar la pelota, esta cayó por hueco del tanque, ahí al interior; y la pelota de básket que no era nuestra, quedó adentro, nos miramos y sin dudarlo nos metimos al tanque, éste estaba vacío, menos mal, pero tenía un olor insoportable a combustible, que daba náuseas, tiramos la pelota hacia afuera, pero no podíamos salir, pues nuestra altura no llegaba a la boca por donde habíamos ingresado, y no aguantábamos más estar ahí dentro, los chicos al ver que no salíamos y mi hermana Faty, chiquita ella, asustada y preocupada empezaron a ver el modo de sacarnos de allí, y llamó al primo de mi amiga y al hermano, para que nos sacaran, hicieron una cadena humana entre los dos, ellos ya eran jóvenes, uno de ellos lo tenía de los pies al otro y el otro se dejó caer cabeza abajo dentro del tanque y nos sujetamos de sus brazos y así nos sacaron, con eso aprendimos que no debíamos jugar allí.. no en ese lugar sino sobre el tanque, porque luego de ese incidente, era como mágico ir a jugar a ese lugar, solamente porque sabíamos que era prohíbido estar allí, nos atraía en gran manera; el otro modo de diversión allí, era treparnos a los muros, correr por ellos para luego saltar hacia la calle, por supuesto hacer eso era para que el vigilador no nos agarrara, y me encantaba sentir la sensación de que el corazón pareciera paralizarse cuando el aire corta la respiración cuando uno se tiraba, de los muros al piso, creo que por eso es que me gustan las cosas en las que uno descargue adrenalina, y así entre tantas cosas, esas eran mis travesuras, .. pero qué tiene que ver esto con los miedos?? y ¿por qué? puse como título "mis miedos", y es que se me ocurrió esta entrada al recordar que uno de mis miedos de niñez, no era la oscuridad ni nada por el estilo, sino que mi mayor miedo y a lo que más le temí en ese tiempo, aunque ahora sé que es una estupidez más grande que mi casa, pues era que temía en que me convirtieran en varón... si jajaja tenía miedo de que un día mi mamá de tanto que le dijeran que parecía varón con mis travesuras y además si hiciera caso al consejo una enfermera,(uy como la odiaba a esa mujer), que una vez le dijo a mi mamá y yo estaba escuchando; "Juanita, si ella es tan inquieta, por qué más bien no le hacés operar para convertirla en varón, dicen que hay hospitales que hasta cambian el sexo a una persona, y más si ella es chiquita más fácil todavía, vos no tenés hijos varones y si le hacés operar ahí tendrías uno", de seguro lo diría en broma y como para que yo escuchara y escarmentara y así me portara bien, pero yo nena ingénua, creía que eso podía hacerse.. y en mi niñez si bien disfruté y fui feliz con todo lo que hice, cada vez que me retaban por algo, temía que un día me llevaran a operar y me convirtieran en varón jajajaja que tontería, pero le temía a eso.. jajaja y creo que crecí con el miedo de que algún día mi mamá se enojara conmigo y me cambie de sexo.. que cosa no?? ahora me mato de risa recordando eso, pero cuando era chica no me hacía gracia eso, ¿cómo es no? uno de chico puede creer cualquier tontería.
Ahora me digo a mi misma si tuviera una hija, me gustaría que se pareciera a mi, bueno aunque si quizás quisiera que fuera un poco más tranquila, pero si fuera traviesa, que lo sea y así disfrutara de su niñez, pero creo que nunca permitiría que algo así como me asustó a mí, pudiera asustarla, pienso que de algún modo, eso en mí hizo que fuera para mi como una especie de trauma, porque a ratos de verdad hasta llegaba a pensar si de verdad yo habría nacido con el sexo equivocado, bueno eso pensé alguna vez de chica, pero crecí y no para nada...., soy absolutamente normal como toda una mujer, normal..
Y vos,.. ¿cuál o cuáles eran tus miedos?

yo de niña, en el campo, abajo mi hermana karyna

2 comentarios:

Lety dijo...

Entre la niña que nos muestras en la fotografía y a través de tu relato (yo fui parecida a ti, con seis hermanos varones a los que tenía que seguir el paso)y la mujer tan femenina de tu perfil, hay una gran diferencia ¡Es increíble como podemos cambiar! Se ve que gozaste tu niñez a pesar de esos simpáticos miedos. Es que los adultos no piensan a veces en lo que pueden ocasionar.

Saludos desde Oaxaca

Lilian dijo...

Lety, si, gocé de mi niñez..y si.. también creo que hubo un cambio de cuando era niña a como soy ahora, bueno al menos eso quiero creer, que maduré.. jeje
abrazos y gracias por visitar mi blog

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