jueves, febrero 16, 2006

Papelón

Por la tarde leyendo algo gracioso, me acordé de algo que me sucedió alguna vez, una amiga mia suele decirme que a mi, suelen sucederme cosas graciosas, será que eso le da un toque a mi vida??... que se yo, ni idea
Hace un par de años atrás cuando cuando aún trabajaba en el microcentro porteño, específicamente en N. Alem entre Viamonte y Tucumán, para quienes conozcan Bs As, sabrán de que zona hablo; yo bajaba del subte, la línea A que termina en Plaza de Mayo, y de allí debía caminar como cuatro cuadras hasta mi trabajo, como de costumbre al trabajo solía ir algo producida, arreglada y bien vestida;.... y ese día tenía unas sandalias blancas muy coquetas que por cierto estaban para combinar con la ropa que llevaba, las sandalias eran de esas que apenas tenían una tirita fina adelante y en el talón dos tiritas finas que afirmaban el pie al calzado, me encantaban esas sandalias, eran las sandalias qu más me gustaban de todas las que tenía, las veía tan delicadas que me gustaba como lucían, hasta que tuvo que suceder uno de los peores papelones de mi vida.
Casi terminando la primer cuadra, sentí mi pie libre del calzado.. y lo primero que atiné a hacer fue cerrar mis ojos y abrirlos mirando mis pies, y sucedió lo que me temía, el pie derecho estaba completamente libre, la única tirita que pasaba por sobre los dedos se había roto, no sé de qué colores se puso mi cara, solo sé que deseaba que la tierra me tragara, para mi mala suerte, la calle no estaba desierta, había muuuuucha gente en su mayoría chicos de mi edad que iban a sus respectivos trabajos, la bolsa de Buenos Aires quedaba por ahí, así que iban y venían muchas personas, todos bien vestidos y lindos, yo bien vestida pero sin zapatos jajajaja... y sintiendo que todo el mundo me miraba, no sabía como dar un paso... en eso vi un hombre que lustraba zapatos, rápidamente me acerqué al señor, y le conté lo que me había sucedido, pobre hombre, trató de ayudarme, pero... no había caso, todo lo que tenía que podría servir para sujetar mis sandalias eran apenas unos cordones de zapatos de varón de color marrón, y bueno.. le dije ni modo... habrá que usar esos cordones.. así que el hombre con esos cordones, dio dos vueltas a la base de la sandalia y luego con el resto del cordón ató mi pie a la sandalia, verme así era comiquísimo, creo que el hombre por educación no se rió en mi cara, pero daba para eso.. hoy me acuerdo de eso y me da risa, aunque ese día.. por poco lloraba de vergüenza, entonces salí caminando para llegar a la peatonal, donde están la mayoría de los negocios, no podía tomar un taxi para llegar al primer negocio de zapatos, porque esas cuadras están restringidas a taxis, así que caminé como 3 cuadras hasta llegar a la peatonal Florida. Esas cuadras me parecieron interminables, primero creo que caminaba como renga y pisando lo menos posible el suelo para evitar que nuevamente se zafara mi pie y estirando el pantalón hacia abajo lo más que pudiera para que nadie me mirara los pies además que sentía que toda persona que pasaba y me miraba, estaría mirando mis pies quizás ni miraban mis pies pero yo estaba tn perseguida, que sentía que todos los ojos se dirigian a mis pies, de a ratos el cordón parecía zafar y yo disimuladamente me agachaba ahí en medio de la calle para acomodarlo, hasta que por fin llegué a la primer casa de zapatos, ni vi lo que tenía solo fui y le a la vendedora dame esos y me compré las primeras sandalias que vi, la chica me vio y entendió.. creo que fue ahí cuando sonreí y reímos.. entonces me dijo, no sos la primer chica a quien le sucede esto, varias de las que alguna vez vinieron para acá es porque les pasó algo similar.
Eso quiere decir que la desgracia de las sandalias es algo común en las mujeres, entonces me sentí más aliviada, es que hace bien saber que una no es la única que hace semejante papelón en la vía pública; obviamente ese día llegué tarde a la oficina y para la hora de almuerzo con mis compañeros, ya teníamos un tema para reírnos.. jaja cosas que pasan no?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

jajajajaja, lo que sucedió es propio de una persona como tú, fue algo gracioso, juvenil, fresco y simpático, o sea, tiene las mismas características de tu personalidad. Lo que no entiendo es como algún joven al verte en esas condiciones no se ofreció para llevarte en sus brazos hasta tu trabajo...... aunque yo creo que te faltó un poco de creatividad, ya que en esa situación creo que lo mejor era sacarse la otra sandalia para que así quedaras "parejita" con los dos pies, de esa forma hubieras pasado desapercibida. Pero claro, después de la guerra todos somos generales, (sin embargo, en situaciones similares no sabemos como actuar ) Bueno como dije al principio, cosas de esa naturaleza solo le pasan a personas de la misma naturaleza , jajajaja

saludos

Néstor A.

Lilian dijo...

Es cierto me faltó creatividad, para ese momento, pero viste?? a veces creo que la vergüenza limita y bastante que ni se piensa jejeje... osea ese día ni por casualidad, se me prendió la lamparita jajaja, será que debo tener presente que soy más tonta de lo que pensaba??? ohhhhhhhh noooo!!! ahora descubro que es eso... ¡¡Adios mundo cruel!!, creo que ahora debo asesinarte, acabas de desenmascarme

Lilian dijo...

desenmascararme
vaya que la palabra era larga que el comentario -arriba-, me comí las letras jajaja

Joup dijo...

jajaja desenmascate jajajajaj :PPPPP

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